Neutralidad de carbono

¿Qué es la neutralidad de carbono?

Lo que se conoce como la neutralidad de carbono es el resultado de cuando se emite la misma cantidad de CO2 a la atmósfera de la que se elimina de la misma. Esto crea una especie de equilibrio o balance cero de carbono. 

Existen varias formas de conseguir este equilibrio. La mejor y más beneficiosa  para la salud del planeta es directamente no emitir más CO2 del que se puede absorber naturalmente gracias a las plantas y los bosques, cuya naturaleza les permite absorber el carbono a través de la fotosíntesis. A través de este proceso natural, se asimila el dióxido de carbono atmosférico transformándolo en oxígeno, ayudando así a reducir las emisiones contaminantes. 

¿Qué otras maneras hay de reducir las emisiones de carbono?

Hay otro tipo de vías naturales que actúan como sumideros de CO2, que en lugar de absorberlo y convertirlo en oxígeno como hacen las plantas, lo que hacen es capturarlo. Esto ocurre en lugares como las profundidades marinas o en formaciones geológicas en un proceso al que se le podría clasificar como “secuestro de carbono”. 

Al tratarse de una vía de proceso más lento, este tipo de sumideros naturales también tienen riesgo de fugas. Es por ello que cuando ocurre algún tipo de evento climático, como un terremoto o un incendio forestal, éstos pueden liberar todo el CO2 que han acumulado, por lo que hay que evitar al máximo posible nuestras emisiones de carbono. 

Hay otro medio que nos puede ayudar a alcanzar la neutralidad de carbono y es la compensación de carbono. Este proceso consiste en conseguir equilibrar las emisiones generadas por una actividad humana mediante la reducción de otra. Es decir, que si una central termoeléctrica que está quemando carbón libera mucho CO2, las acciones que ha tomado una compañía naval para reducir las emisiones del consumo de combustible de sus barcos ayudan a compensar ese desequilibrio. 

También puede conseguirse a través de las mejoras en la eficiencia energética, a través de las nuevas tecnologías no contaminantes y en las inversiones que se hagan en las energías renovables. 

¿Cómo quiere alcanzar la Unión Europea la neutralidad climática para 2050?

La Unión Europea se ha comprometido a alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2050 a través de una ambiciosa serie de medidas de política climática. Mediante el Pacto Verde Europeo, los países de la UE serán los primeros en ser capaces de reducir tantas emisiones de CO2 como las que producen para el año acordado.

De hecho, el Parlamento Europeo respaldó esta resolución el 7 de octubre de 2020, además de alcanzar el objetivo de reducir las emisiones en un 40% para 2030 respecto a los niveles del año 1990. La Comisión Europea, por su parte, fijará un objetivo provisional adicional para dentro de veinte años, es decir en 2040, para asegurar el éxito de este gran reto europeo. 

Desde Bruselas se pidió que los países miembros de la Unión que alcanzasen esta meta para el 2050 y además se reiteró que después de la fecha acordada, se debería absorber más emisiones de CO2 de lo que se emitirá. Los subsidios y ayudas directas o indirectas a la industria de los combustibles fósiles también serían eliminados poco a poco, con 2025 como fecha límite. 

¿Qué otras medidas ha tomado Europa?

En abril de 2021, se consiguió un acuerdo provisional con el Consejo Europeo sobre la obligación de alcanzar la neutralidad climática en 2050. Dos meses después, el 24 de junio para ser más precisos, el Parlamento Europeo aprobó la Ley del Clima de la Unión Europea, en la que estipulaba que se debía elevar el objetivo de reducción de las emisiones en un 40% para el año 2030, y transformando el compromiso político de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050 en una obligación.

Además, se establecerá un Consejo Científico Consultivo Europeo sobre el cambio climático para poder evaluar si las acciones políticas tomadas son coherentes y poder también supervisar los avances correctamente. Hoy en día, hay cinco países de la Unión que han establecido este objetivo de neutralidad de carbono a nivel legal: Suecia, Dinamarca, Francia, Alemania y Hungría.