Inventario de gases de efecto invernadero

¿Qué es un inventario de gases de efecto invernadero?

Un inventario de gases de efecto invernadero es un tipo de informe, hecho sobre una región geográfica concreta en un periodo de tiempo, que recoge la cantidad de GEI que se emiten a la atmósfera directamente por consecuencia de cualquier actividad humana, como podría ser la producción agrícola, la generación de energía o el transporte de mercancías. También mide las absorciones de gases hechos por los sumideros de carbono como los diversos ecosistemas marinos o las masas forestales. 

Al realizarse para un territorio concreto, un inventario GEI puede hacerse tanto a escala nacional, como local o autonómica. Dicho esto, es importante remarcar que los inventarios que se hagan de GEI pueden tener importantes diferencias entre los inventarios corporativos o los de producto. El matiz importante reside en que, la huella de carbono de una empresa cualquiera calcula las emisiones que genera en todas y cada una de sus operaciones que se lleven a cabo dentro de sí misma, mientras que la huella de carbono de un producto concreto cuenta las emisiones GEI en cada proceso del producto, desde el principio hasta que llega al cliente final. 

Los inventarios se miden en unidades de toneladas de CO2. El cambio a las unidades equivalentes se hace tomando como referencia el potencial efecto que pueden tener en el calentamiento global por cada tipo de GEI, concretamente CO2, N20, CH4 y gases fluorados. En el sector regulado, es decir en el sector de las empresas, las emisiones totales vienen gracias a los datos que las empresas recogen y verifican. A su vez, los datos que corresponden al sector difuso vienen del inventario nacional de emisiones GEI que realiza el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, o simplemente MITECO.  

¿Para qué sirve un inventario de gases de efecto invernadero?

Principalmente, un inventario de gases de efecto invernadero sirve como una herramienta útil para dar una idea a una empresa, una región o incluso un país entero sobre qué decisiones tomar en lo que se refiere a la mitigación de los efectos que están causando a nivel ecológico. 

Entre otras cosas, los inventarios nos permiten:

  • Desarrollar estrategias de mitigación que sean rentables
  • Comprobar el progreso de las metas establecidas en los compromisos
  • Identificar cuales son las actividades principales que más emiten y absorben GEI
  • Establecer objetivos y metas concretas de mitigación
  • Comprender cuales son las tendencias actuales de emisiones
  • Informar al público sobre los avances que se están realizando para su reducción

Sirve también para, cuando los países hagan sus inventarios de emisiones de gases de efecto invernadero, lo hagan siguiendo las orientaciones metodológicas que se desarrollaron para el IPCC en 2006, que a su vez van ligadas a los informes que van al CMNUCC para que todo el proceso sea preciso, comparable, coherente y transparente. 

El Sistema Español de Inventario de Emisiones

En España, el Sistema Español de Inventario de Emisiones elabora cada año su propio inventario de emisiones GEI que vienen de las acciones humanas y también de la absorción de los sumideros naturales de carbono. Estos inventarios se elaboran siguiendo las directrices del Protocolo de Kyoto, la Convención Marco sobre el Cambio Climático y el Reglamento correspondiente de la Unión Europea (525/2013). 

Los gases GEI que se contabilizan en estos inventarios nacionales son: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6).

De hecho, recientemente en junio del año 2021, se publicó el Avance del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero que corresponde al año 2020. Estos datos se reportan directamente a la Comisión Europea, cumpliendo así el artículo 8 del Reglamento Europeo 525/2013 y el artículo 17 de ejecución (749/2014).