COP26

¿Qué es la COP26?

La COP26, o también Conferencia de las Partes, es la vigésima sexta conferencia del clima de Naciones Unidas que se celebró en Glasgow en noviembre de 2021. La COP es, de hecho, la mayor y más importante cumbre climática a nivel internacional. 

Cuando se celebró en 1992 en Río de Janeiro la Cumbre de la Tierra, se adoptó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, o simplemente CMNUCC. En este tratado, los países integrantes llegaron a un acuerdo para estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera y así poder suavizar la interferencia causada por la actividad humana en el clima. 

Dos años después, en 1994, entró en vigor el tratado, y desde entonces la ONU reúne cada año a prácticamente todos y cada uno de los países del mundo en estas cumbres sobre el clima que hoy en día se las conoce como las COP.

Las ampliaciones en la COP y el Protocolo de Kyoto

En la COP26 se ha hablado principalmente de una serie de ampliaciones del CMNUCC para que los países puedan establecer ciertos límites jurídicamente vinculantes a las emisiones de carbono que generan, así como también la implementación de un mecanismo de evaluación del cumplimiento del tratado.

Una de esas ampliaciones es precisamente el Protocolo de Kyoto en el que por primera vez se establecieron los límites de emisiones para todas las naciones desarrolladas para 2012. Más adelante, en 2015 con el Acuerdo de París los países acordaron redoblar sus esfuerzos para poder lograr el objetivo de frenar el calentamiento global a 1.5°C por encima de los niveles que había en la época preindustrial.

La COP26 destaca por un objetivo a corto plazo: finalizar lo que se entiende por «el reglamento de París». Es decir, finalizar las normas necesarias para aplicar el Acuerdo de forma completa. Por ello los países acordaron unos plazos comunes sobre cuál debería ser la frecuencia de revisión de las metas y el seguimiento de los compromisos medioambientales.

¿Que se ha tratado en la COP26?

La creciente preocupación de los países del mundo por la emergencia del cambio climático ha hecho que se hayan asumido nuevos compromisos y reforzado los que se habían presentado en COP anteriores. Naciones Unidas quiere evitar a toda costa que la temperatura suba más de 2.7°C para final de siglo o de lo contrario podrían haber serios problemas para nuestro futuro.

Algunas de esas consecuencias por dejar subir demasiado la temperatura global podrían ser un aumento del más del 60% de tierra calcinada por incendios forestales en verano, la pérdida de una parte considerable del hábitat de muchos mamíferos, periodos de sequías más frecuentes, entre otras.

Esta colosal tarea cooperativa internacional solo se podrá llevar a cabo si los líderes de los países se comprometen genuinamente, presentando planes con objetivos concretos y soluciones a largo plazo que nos lleven tarde o temprano a la neutralidad de carbono. Yendo más en detalle, durante la COP26 celebrada en Glasgow, Escocia, los 197 países signatarios negociaron sobre las cuatro siguientes cuestiones:

1.- Asegurarse de que para mediados de este siglo se alcance la neutralidad de carbono y mantener la temperatura global media por debajo de los 1.5°C. Esta es la mayor prioridad, por lo que los países deberán ir eliminando de forma paulatina el uso del carbón, así como también la posible deforestación y acelerar la transición a una economía global más ecológica.

2.- Adaptar nuestras ciudades y estilos de vida para proteger mejor las comunidades y los hábitats naturales. Esto es de especial importancia pues las consecuencias del progresivo cambio climático están alterando esos hábitats y causando daños que pueden ser difíciles de revertir.

3.- La movilización masiva de financiación climática. En la COP15 que se celebró en Dinamarca en 2009, las naciones más desarrolladas se comprometieron a repartir 100.000 millones de dólares cada año a los países menos desarrollados y así poder fomentar la adaptación al cambio climático. Esto, sin embargo, no se ha cumplido y la COP26 servirá como oportunidad para cumplir esa promesa, así como también establecer nuevos techos de gasto para la financiación del clima para el año 2025.

4.- Un esfuerzo conjunto de todos los países, lo que significa establecer fuertes alianzas entre los distintos gobiernos mundiales, las empresas y la sociedad civil para que tratados como el Protocolo de Kyoto y el Acuerdo de París se lleven a cabo con éxito.