Capa de ozono

¿Qué es la capa de ozono?

Aproximadamente entre los 15 y los 50 kilómetros de altitud desde el nivel del mar, se sitúa la estratosfera, la segunda capa de la atmósfera. Dentro de la estratosfera es donde podemos encontrar la capa de ozono, donde se concentra la mayor cantidad de ozono de toda la atmósfera. Cabe decir, que si hay más ozono repartido por las otras capas de la atmósfera, pero es precisamente en la estratosfera donde hay mayor acumulación. De ahí que lo llamemos, la capa de ozono.

La función de la capa de ozono es protegernos de la radiación ultravioleta (UV) que emiten los rayos del sol, ya que estos pueden ser muy dañinos para la salud humana y la del planeta. De hecho, existen varios tipos de radiación UV, con varios grados de efecto. Según el tipo, pueden ni tan siquiera llegar a la Tierra o incluso no ser repelida por el ozono en absoluto, pero en general la radiación UV puede ser peligrosa para los humanos, así que la capa de ozono cobra especial importancia para nosotros

¿Qué está pasando con la capa de ozono?

La actividad humana, especialmente la que genera emisiones de gases contaminantes, es la principal causa del deterioro de la capa de ozono. Para ser concretos, son las emisiones de los compuestos de cloro y bromuro que dañan más y que se convierten en su principal amenaza. Tanto es así, que cada año, al acercarse la primavera en la Antártida, se produce un preocupante descenso de la capa de ozono, agravando así las condiciones meteorológicas delicadas de la región. 

Este fenómeno es a veces considerado como un “agujero” en la capa de ozono. Debemos aclarar que no es realmente un agujero, y que cuando se utiliza este término, se refiere a una zona concreta de la capa de ozono que es más débil o más deteriorada que las otras. Esa zona al ser más débil, filtra menos la radiación ultravioleta y afecta más a la Tierra a través de ese “agujero”.

¿Cómo se genera el ozono y que podemos hacer para evitar su deterioro?

Al tratar se de un fenómeno atmosférico de tanta importancia, es también necesario saber cómo se genera el ozono y cómo podemos tratar de evitar que lo dañemos lo menos posible. La generación del ozono de forma natural ocurre cuando los rayos ultravioletas del sol penetran en la atmósfera y parte en dos las moléculas de oxígeno, generando dos átomos de oxígeno. 

Cuando uno de estos dos átomos de oxígeno recién partidos choca contra una molécula de oxígeno, se crea una molécula de ozono. La fotólisis es el nombre que recibe este proceso de formación del ozono de forma natural. Así mismo, el ozono también decae de forma natural, a causa de la propia radiación que emiten los rayos del sol. 

Como la actividad humana, como podría ser la industrial que es la que más suele generar emisiones de gases de efecto invernadero, es la causa principal de su deterioro, el ozono también se descompone al reaccionar químicamente con compuestos derivados del hidrógeno o del cloro. 

Nuestro objetivo debe ser proteger la capa de ozono

La capa de ozono es un fenómeno meteorológico complejo y que experimenta subidas y bajadas naturales. También existen muchos factores, principalmente geográficos aunque no siempre, que determinan la concentración de ozono en la atmósfera. También puede variar la concentración del gas dependiendo de la estación del año o de la latitud de la Tierra. 

Parte de la importancia de la función de la capa del ozono es que se equilibra de forma autónoma, especialmente en una atmósfera que no esté contaminada. Es por este motivo que debemos reducir nuestras emisiones contaminantes, especialmente las emisiones que afecten directamente a la capa de ozono. Si conseguimos dejar de contaminar la atmósfera tanto, la propia naturaleza es la que se encarga de equilibrar el balance. De este modo, nos seguirá protegiendo de los efectos adversos de la radiación ultravioleta sin que debamos tomar medidas urgentes.